2.Trabajos breves

Recomendaciones para presentar textos breves o comentarios de texto

Estas sugerencias sirven de orientación para entregar un trabajo breve, por ejemplo, un comentario de texto, que es uno de los trabajos que acostumbran a demandar los profesores universitarios. Con breve me refiero a una extensión aproximada de entre uno y nueve folios.

Cuando se comienza un trabajo breve, así como uno extenso, es útil reflexionar primero sobre qué se va a hablar y qué se va a escribir. Incluso, para aclarar ideas, es útil verbalizarlas y explicar a un colega qué se pretende. Segundo, hay que hacer un esquema escribiendo qué se va a contar y en qué orden. De nada sirve abalanzarse sobre el papel para verter escritura de modo vertiginoso, sino se tienen claras las ideas. Tercero, desarrollando el esquema se ha de expresar adecuadamente, de una forma sencilla. El autor (el alumno en este caso) ha que tener en cuenta que el lector (el profesor que corregirá el trabajo) no tiene por qué adivina qué quiere contar el alumno, quien ha de expresarse en el papel, sólo mediante su escritura.

Debería ser propio de un universitario entregar los trabajos escritos con ordenador, máxime conociendo las facilidades de que se dispone en la actualidad, con salas gratuitas de informática casi en cualquier facultad del país. Pero, si por cualquier causa alguien escribe un trabajo a mano, también puede seguir muchas de estas sugerencias, aunque en su totalidad estén pensadas para trabajos escritos a ordenador[1].

Con respecto al soporte escriturario, es prudente usar siempre folios blancos y escribir por una sola cara. Animo a olvidarse de las hojas de cuadros, que traen a la memoria a los jóvenes preescolares y van en detrimento de la imagen del trabajo (máxime si en algún margen consta el rastro de que las hojas han sido arrancadas de un cuaderno, como en varias ocasiones he recibido con estupor).

Sobre la presentación formal, con respecto al tipo y tamaño de las letras, recomiendo tender a un estilo sencillo, utilizando por ejemplo Times New Roman tamaño 12, muy empleado en el ámbito académico. Vale con un espacio interlineal de una línea (o línea y media, pero el espacio doble es exagerado). Recordad siempre paginar, salvo que se presente solo un folio escrito por una sola cara. Para paginar, es útil elegir la parte central inferior de la hoja por motivos prácticos, pues si posteriormente se decide ampliar el trabajo e imprimirlo por ambas caras, la paginación siempre quedará simétrica.

El título ha de definir el contenido del trabajo. Para que destaque, se puede situar centrado, en negritas y cursivas, con letras de módulo mayúsculo o minúsculo, según se prefiera. Debajo se añadirá la autoría, el nombre y el apellido del alumno. Si el trabajo ha sido realizado entre varios compañeros han de constar todos en la primera página. Téngase en cuenta que la entrega de varios trabajos iguales pero con diferentes nombres ofrece una pésima impresión al profesor, pues parecen trabajos copiados. Además, es un gasto de papel innecesario.

Tras el título, conviene dejar algunos espacios en blanco de cortesía antes de comenzar la redacción. Alinear el texto en los márgenes ofrece una apariencia equilibrada. Al finalizar la redacción, es interesante añadir una breve conclusión o un colofón que resuma qué aporta ese comentario breve.

Si procede citar bibliografía, remito al apartado posterior dedicado a trabajos extensos donde explico cómo hacerlo. En cualquier caso, siempre hay que citar la fuente de donde se haya obtenido la información, sea cual sea. Desde una conferencia hasta cualquier página de Internet. A día de hoy, la red cuenta con numerosos espacios científicos[2]. Citándolos también se demuestra que se sabe investigar en cualesquier fuentes[3]. La honestidad intelectual es necesaria, y lo contrario es un delito intelectual. En efecto, la copia es un método aberrante y acientífico susceptible de ser denunciado, al amparo de la Ley de Propiedad Intelectual de 1996, según Real Decreto Legislativo 1/1996 de 12 de abril.

Una vez redactado el escrito, tras haberlo revisado varias veces, es útil hacer un ejercicio de crítica externa, entregándoselo a alguien que lo revise o pueda sacar alguna objeción, tanto de forma como de fondo. Es probable que sea posible mejorarlo. Cuando esté suficientemente revisado, está listo para entregar al profesor. Es recomendable hacer esta prueba crítica para todo tipo de textos, sobre todo, si se piensa en publicarlos.


[1] Por ejemplo, al escribir a mano no deben ponerse puntos sobre las letras i latina ni j mayúsculas.

[2] Zozaya, Leonor (2009). El desarrollo de competencias en Historia y Ciencias y Técnicas Historiográficas a través de un espacio virtual en Internet. Relada (Revista Electrónica de ADA), 3 (3), 240-242.

[3] Se ofrece la referencia citando la web, mencionando el día que se realizó la consulta, como en el caso de la siguiente nota.

  1. Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: